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lunes, 9 de enero de 2012

Resucitando a Tobin y algunas reflexiones

2001. Mientras Argentina se estaba acercando a la hoguera rápidamente, en Europa había numerosas manifestaciones antiglobalización que pedía a gritos la aplicación de la Tasa Tobin.  Aunque James Tobin, su creador, no estaba de acuerdo con dichos movimientos, se regocijaba por la noticia.
Repito, por las dudas: James Tobin nunca estuvo de acuerdo con los movimientos antiglbalización. Era un keynesiano a pura cepa así que tampoco iba a estar en contra del FMI, OMC, etc.
El problema de identificación era visible: El fin de la tasa podía ser el mismo, pero no el motivo. Mientras el grupo Attac pretendía usar esos fondos para fomentar el desarrollo de las naciones pobres, Tobin había propuesto destinarlas al Banco Mundial  u otro organismo que decida su uso. Pero la propuesta de la tasa original era para evitar las fluctuaciones de los tipos de cambio y no por otra cosa.
Once años después de las manifestaciones, hay un principio de acuerdo entre Alemania y Francia (falta la decisión de Italia) para llevar adelante una aplicación de dicha tasa. Aunque no va a ser fácil. En Alemania sólo está de acuerdo Merkel con dicha introducción.El pacto fiscal va a ser muy duro… Veremos qué novedades nos trae el Viejo Continente.

*****

Mientras tanto, en un giro inesperado, vamos a charlar sobre esta tasa. 
 La Tasa Tobin o FTT (por sus siglas en inglés – financial transactions tax) tuvo su origen gracias a la Teoría General. Allí, Keynes proponía un impuesto a las transacciones que Tobin generalizó en 1971 cuando Nixon decretó en Estados Unidos el abandono del patrón oro.¿Cuál era el objetivo de Tobin?
Leemos:

“…El impuesto sobre las transacciones de divisas estaba pensado para amortiguar las fluctuaciones de los tipos de cambio. La idea es muy simple: en cada cambio de una moneda a otra se impondría una pequeña tasa, digamos del 0,5% del volumen de la transacción. Así se disuade a los especuladores. Porque muchos inversores invierten su dinero en divisas a muy corto plazo. Si este dinero se retira de repente, los países tienen que elevar drásticamente los intereses para que la moneda siga siendo atractiva. Pero los intereses altos son a menudo desastrosos para la economía nacional, como han puesto de manifiesto las crisis de los años noventa de México, el Sudeste asiático y Rusia. Mi tasa devolvería un margen de maniobra a los bancos emisores de los países pequeños y opondría algo al dictado de los mercados financieros…”

Sin embargo, con el tiempo, le dieron otra finalidad. Mientras el objetivo de Tobin era evitar la desestabilización especulativa, los distintos gobiernos comenzaron a aplicar tasas similares con fines recaudatorios. El creador nunca estuvo en contra de ese uso pero se limitó a decir que el origen del impuesto no tenía ese fin.  

Lecciones de América Latina:

Un trabajo de Gonzalez ( nos muestra las distintas denominaciones para, casi, un idéntico impuesto.
Leemos:

“…Argentina (Impuesto al Débito y Crédito Bancario y Otras Operatorias), Bolivia (Impuesto a las Transacciones Financieras), Brasil (Contribución Provisoria sobre el Movimiento o Transmisión de Valores y Créditos de Naturaleza Financiera), Colombia (Gravamen a los Movimientos Financieros), Perú (Impuesto a las Transacciones Financieras), República Dominicana (Impuesto sobre los Cheques) y Venezuela (Impuesto a las Transacciones Financieras de Entidades Jurídicas y Entidades Económicas sin Personalidad Jurídica)…”

La tasas aplicadas en los distintos países va desde el 0,08% (Perú) hasta el 1,5% (Venezuela). ¿Por qué la disparidad? Simple. En Perú no lo utilizan con fines recaudatorios, sino para controlar y validar los datos de los contribuyentes mientras en Venezuela el objetivo es reducir la liquidez.
Más allá de toda discusión, Argentina fue uno de los poco países (sino el único) que aplicó una tasa diferencial de la alícuota.


Fuente: AFIP.

Esta medida “de emergencia” adoptada en Argentina creció con el correr de los años (como la inflación, por supuesto). Seguramente, en la Eurozona tenga el mismo éxito de ser implementado de modo que será un paso adelante en la unión fiscal, tan necesaria para los países integrantes del Euro.Creo que, fundamentalmente, el problema va a estar centrado en España. Aún tiene una pequeña autonomía para decidir (muy pero muy pequeña). Si las cifras no mienten, y los pronósticos para 2012 no son errados (estaría perdiendo alrededor de 400.000 puestos de trabajo) será una gran encrucijada. Veremos, como primera medida, la alícuota y a quién alcanza. Si la medida es a la Perú, a la Venezuela o a la Argentina dependerá de su adhesión razonable o disparatada.

Espero que los Mayas se hayan equivocado. Quiero ver el desenlace y las condiciones de esta unión fiscal. 

Saludos a todos y buena semana.

E.-

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El reino del revés

Me dijeron que en el reino del revés…
Si comenzara el post de esa forma no estaría tan errado.

Hace pocos meses, decía que el problema de Grecia no era cómo sino cuándo. Es decir, ya no se centraba en cómo solucionar el problema, sino cuándo abandonaría la zona euro. Ahora que estamos mas cerca del cuándo parece que se están poniendo de acuerdo en el cómo. Una salida ordenada, que le llaman. Nuevamente, una salida apresurada puede precipitar a los periféricos a adoptar una medida similar o, al menos, hacer creer a los grandes que los pequeños pueden hacer eso (que, en última instancia, podría ser lo mismo).
Todos esperábamos la reunión de hoy para ver cuáles eran los pasos a seguir… Pero, como siempre, nos dejan el suspenso. Mientras Merkel y Sarkozy dicen que el futuro de Grecia no está fuera de la zona euro, instan al país heleno a seguir ajustando el cinturón para poder recibir el ¿sexto? Paquete de ayuda.
Pero la locura parece no tener fin o nadie quiere verlo.
Grecia prometió ajustarse y para ello va a despedir empleados públicos (10% del personal va a recibir un 60% del sueldo durante un año y después salen definitivamente).
Alemania y Francia siguen pidiendo lo imposible. Saben que Grecia no va a cumplir, pero tienen que mostrarse como padres comprensivos. Hay que dar el ejemplo a los demás hermanos.
Por último, Estados Unidos, pide unidad política. Y este tema me parece tragicómico. Los mismos que no se ponían de acuerdo para elevar el techo de la deuda son los que piden “unidad” para afrontar la crisis.


Este post era para sacar la pachorra posteadora. Más temprano que tarde (como la caída de Grecia) voy a tratar de hablar sobre Portugal y España (nuevamente).

Saludos a todos de un ecónomo con muchas ideas pero poco tiempo.
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